Temporada nueva, carta nueva

La carta de tu restaurante es tu producto. En ella vuelcas todo lo que sabes de cocina (mucho o poco), tus posibilidades operativas y los productos con los que quieres (o puedes) trabajar. Tus clientes recordarán tu carta, y por lo tanto tu negocio si ésta es atractiva y cumple sus expectativas de variedad y calidad. Los listados de cientos de platos ordenados por entrantes, ensaladas, sopas, huevos, carnes, pescados, guarniciones… no se recuerdan. Tus clientes vienen a comer, no al super. Ofrece personalidad, singularidad y una oferta adaptada a tu cliente. Sorpréndeles con algo diferente. Enamórales con tu carta.

Aprovecha el inicio de una nueva temporada para revisar tus platos, la composición de la carta y por supuesto, el soporte físico donde la expones a los ojos de tus clientes.

Temporada nueva, carta nueva

Temporada nueva, carta nueva

Repasemos un par de puntos importantes:

“Ellos”

Los clientes son los que van a decidir que platos tienen éxito y que platos hay que retirar de la carta. Estudia bien que es lo que quieren cuando se sientan a tu mesa. Tienes dos opciones: o sirves lo que tu cliente habitual quiere, o te arriesgas a crear un producto para atraer una clientela que no es natural en tu restaurante. Valora si quieres trabajar con los locales (los oficinistas que trabajan dos manzanas a la redonda, las familias residentes de la zona..), o prefieres crear un concepto de carta dirigido a otro target (jóvenes que quieren buen fast food, por ejemplo) y que se desplacen para acudir a tus mesas. No compongas tu carta según tus gustos, es el peor error que puedes cometer. Tu no pagas al final de la comida, “ellos” si.

Analízalos: quiénes son, de dónde vienen, dónde trabajan, qué edad tienen.. y por qué vienen a tu restaurante, bar o cafetería. Con toda esta información, entenderás que es lo que quieren. A partir de ahí, dáselo.

El Concepto, es el concepto

Sin un concepto claro de lo que vas a servir, es difícil tener una carta coherente. La especialización es básica: un oyster bar no es conocido por sus hamburguesas, y en una casa de pinchos no encontraremos curry indio. Define bien tu restaurante y el tipo de cocina que vas a trabajar. No líes a tu cliente con demasiadas cosas y conceptos cruzados. Propón un universo de sabores y sensaciones que se ajuste a su perfil.

El poder del cambio

Dale a tu cliente una razón para volver y optimiza los productos de temporada. Cambia platos con cierta frecuencia, mantén una pequeña lista de sugerencias que va cambiando y sigue atentamente las tendencias. A veces, una hojita de perejil o un chorrito de balsámico pueden darle otra dimensión a tus emplatados.

El soporte

Por último, no dejes en manos del Word y la impresora el trabajo de vender tus platos. Una carta bonita, bien editada, con alma, te ayudará a vender más.

Si necesitas algún consejo más, contáctame. Desde 1990 he trabajado en Europa, Sudamérica y Norte de África para bares, restaurantes, cafeterías y hoteles en su conceptualización, comercialización, promoción in-house, operativa y eventos. Ahora, con la dirección de la web-aplicación EATapp.es y mis servicios como consultora, trabajo para mejorar la comercialización e imagen de marca on-line y off-line con el objetivo de incrementar ventas y fidelizar al cliente, aportando todos mis conocimientos y experiencia. 

Anuncios

Te invito a comentar este post

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s